El glaucoma


El glaucoma es una patología ocular crónica que conlleva una pérdida de visión progresiva e irreversible. Esta anomalía surge a partir de una alteración en el nervio óptico debido al riego vascular de este o, generalmente, a una presión intraocular alta (aunque puede ser normal), en la que el sistema de drenaje del ojo se tapa y el fluido intraocular no puede drenar, provocando la pérdida de visión progresiva. Generalmente esta pérdida afecta al campo visual haciendo que este disminuya progresivamente provocando una ceguera constante e irreversible.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se trata de la segunda causa de pérdida visual más extendida, afectando entre un 2% a un 8% de la población mundial, solo por detrás de las cataratas.

Con frecuencia, no se perciben síntomas molestos o dolorosos. En este sentido, la , ya que la mejor manera de combatir la aparición de esta patología es la prevención. De hecho, casi la totalidad de los casos pueden detectarse y controlarse a tiempo con revisiones periódicas.