La vuelta a las carreteras tras el confinamiento puede aumentar los casos del ‘Efecto túnel’ al volante


Tras un estado de alarma en el que la gran mayoría de la población no ha salido de sus casas salvo para los casos imprescindibles, ya es posible volver a salir a la carretera para viajar a segundas residencias o visitar a familiares o amigos en otras provincias o comunidades autónomas.

Esta vuelta generalizada a los vehículos podría ocasionar más riesgos de los inesperados, sobre todo por la pérdida de práctica de estos meses de confinamiento o por la tentación de conducir de manera más rápida por falta de costumbre. Estos aspectos, sumado a posibles deficiencias refractivas, despistes o reacciones lentas, entre otras variables, pueden originar accidentes muy serios.

Otra de las variables a tener en cuanta en carretera puede ser la aparición del ‘efecto túnel’. Se trata de la pérdida progresiva de visión periférica útil del conductor que se va reduciendo a medida que se produce un aumento de la velocidad. A mayor velocidad, mayor información llega a nuestro cerebro, desechando la que considera menos importante que es la visión lateral, lo que provoca que la visión se centre casi únicamente en la parte central y la información visual de los extremos se limite y vaya perdiendo su calidad y nitidez poco a poco. De esta manera se reduce la capacidad de anticipación, favoreciendo la aparición de fatiga visual y la reducción de eficacia de reacción lo que podría ser un desencadenante de accidentes.

 

Puedes ver una clara simulación de este efecto en el siguiente vídeo:

 

Como desde TuOptometrista.com indicamos, el campo visual útil depende directamente de la velocidad del vehículo. Por ello, cuanto menor sea esta, mayor amplitud de la vía es posible abarcar con una visión adecuada y eficaz. Es decir:

  • A 35 km/h se cubriría aproximadamente un ángulo de 104°. Gracias a esta velocidad moderada, sería fácil detectar objetos situados fuera de los márgenes de la carretera.
  • A 65 km/h se reduciría la visión periférica, pudiendo observar solo un 70° de la vía, que disminuye a medida que aumenta la velocidad del vehículo.
  • A 100 km/h el ángulo de visión periférica baja hasta los 42°. Esto limita la percepción a elementos muy cercanos a la calzada o en el carril anexo.
  • A 130 km/h aparece el denominado “efecto túnel”, limitando la visión a solo un ángulo de 30°. Debido a este fenómeno se dejan de percibir objetos periféricos a ambos lados de la vía, como señales, semáforos, animales que puedan irrumpir en la carretera, obstáculos o peatones. A esta velocidad, el conductor puede no ser capaz de advertir una situación de riesgo que suceda en el exterior de la vía, ya que estaría fuera de su campo visual y no reaccionar adecuadamente.
  • A 150 km/h se produce el ‘cataclismo perceptivo’. Este efecto consiste en la pérdida de la visión periférica e imposibilidad para evaluar correctamente distancias y velocidades.

Una reducción de velocidad de solo 10 km/hora puede mejorar nuestra visión periférica entre 7° a 10°. Por ello, los ópticos-optometristas recomendamos mantener una velocidad adecuada para evitar posibles riesgos de accidentes, así como acudir periódicamente a las revisiones visuales para detectar posibles deficiencias en el estado visual. En especial en días o semanas antes de emprender largos viajes por carretera.

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